Reino de maldad y sombras, temible lugar de tormentos, pestilente, en el que se bebe pus y se comen abrojos, lugar yermo, espacioso y sumamente oscuro. Después de tu morada mortal, aquí acudirá tu alma.
"A este mundo venimos a dormir, venimos a soñar, porque no es verdad, no es verdad, que hayamos venido para vivir la realidad" Canto Azteca.
Señor del Infierno. Dios de la muerte, del reino de la maldad y de las sombras, también conocido como Ixpúztec ("Rostro quebrado"), Nextepehua ("Esparcidor de cenizas") y Tzontémoc ("El que baja de cabeza"), no era la única deidad de la muerte adorada por los mexicas pero si el de mayor importancia.
El Dios de la Muerte es, ante todo, un devorador insaciable de carne y sangre humanas.
De las sombras emerge, de la fría lejanía presente, ¡Ah! ¡La hora ha llegado! Es Mictlantecuhtli, el señor de la muerte, poseedor de los secretos, vigilante de los destinos. Asoma su óseo rostro a ti. ¡Nadie partirá sin verlo! No sin antes saberlo.