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::El mundo de los muertos::
Calaveritas del Mictlán Las calaveritas felices poseídas de alegría saltan y revolotean sobre las tumbas del panteón gritando y exhalando la sublime música del reino olvidado, agitándose y moviéndose veloces van y vienen de tumba en tumba, mientras un tumulto de pálidos y perturbados espectadores observan la danza macabra de las catrinas, que felices están por que vienen, por mas almas, y huesos para su feliz reino olvidado de los muertos… El Mictlán. ¡Mirad! ¡Varios voluntarios! Las siluetas sin carne los toman… se inundan en un festín de carne y huesos mientras en redomas colocan la sangre para ofrecerla más tarde a los dioses. El olor de inciensos y flores de cempoaxochitl opacan el olor de la inmundicia, una muchedumbre de ángeles desesperados revolotean en el cielo arrojando lágrimas por que querían las almas para su aburrido reino. En el oeste están los demonios aullando y retorciéndose mientras destilan sangre de sus fauces, lamentándose pues no podrán consumir esas almas, los verdugos del purgatorio observan molestos, y se preguntan ¿Cuál es ese reino del Mictlán? La Coatlicue con la cara descarnada les contesta: ¡es el reino donde los descendientes de los mexicas van a dar! Un reino feliz de muertos, lleno de colores azúcar, flores, inciensos y dioses olvidados. El tumulto de gente se empieza a unir a la fúnebre fiesta de los santos últimos días del hombre, su agonizante gloria en la Tierra esta por terminar pues Yaguareté devorara la humanidad. Felices las almas y tzitzimimes danzando regresan a su alegre reino el Mictlán ¡La palingenesia en el inframundo!
Porque no es verdad, no es verdad, que hayamos venido para vivir la realidad. |